Este tipo de pruebas son útiles para detectar moléculas específicas de este virus, causante de COVID-19, presentes cuando existe una infección activa, es decir, cuando la persona está enferma en ese momento.

Este análisis se puede realizar directamente en el punto de atención de las personas enfermas, como consultorios médicos, centros de salud, o en comunidades de difícil acceso a un laboratorio, y son recomendadas por la Organización Mundial de la Salud para complementar las estrategias de vigilancia epidemiológica de la epidemia del COVID-19.

Los resultados de estas pruebas de antígeno se obtienen en aproximadamente 30 minutos; sin embargo, son menos sensibles que las pruebas RT-PCR, pues esta última detecta cargas virales menores.

Estas pruebas funcionan solamente cuando a la persona se le toma la muestra dentro de los primeros siete días de iniciados los síntomas, pues es en este periodo la carga viral es generalmente más alta.

Artículo creado con información de Coronavirus.gob.mx.