El análisis de sangre es una de las herramientas más importantes que tiene un médico para obtener un diagnóstico adecuado. Es uno de los primeros estudios que se solicitan por sus características que permiten obtener mediciones en el número y tipos de células en la sangre.


Gracias a este análisis es posible diagnosticar enfermedades o dar seguimiento a su evolución y la efectividad del tratamiento. Algunas afecciones que pueden detectarse con un análisis de sangre son la anemia, infecciones, problemas de coagulación, entre otras.


El análisis de la sangre es realizado con una aguja con la que se pincha una vena, principalmente la del brazo, para tomar una muestra de sangre en un tubo contenedor, los cuales tienen un producto anticoagulante que evita la coagulación de la sangre.


Las utilidades de un estudio de sangre son diversas y dependerán de lo que el médico necesite

  • Diagnóstico de una enfermedad
  • Confirmación de la sospecha del médico sobre una afección presente en el paciente
  • Como control sobre la evolución de una enfermedad y de su tratamiento
  • Chequeo semestral o anual